Vicente F. Hurtado

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#Microrrelato: William Z

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WILLIAM Z
Apuntó y disparó la ballesta. El virote atravesó el pecho de su hijo, que cayó desplomado al suelo, y el gobernador Gessler se rió de su mala puntería.
—Ni siquiera te has acercado a la manzana —se mofó Gessler—. ¡Qué patético eres!
—No apunté a la manzana —contestó William con serenidad y rodeado de guardias—, pues podría haberle dado en la cabeza.
—¿Y qué? —replicó el gobernador—. Ha muerto igual.
Entonces el hijo de William se levantó y se lanzó contra los soldados de Gessler. Estaba hambriento.

Landesmuseum in Zürich (Switzerland)

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